El papa Benedicto XVI decretó la beatificación de su antecesor, Juan Pablo II, y fijó la fecha de la ceremonia para el 1º de mayo, seis años y un mes después de su muerte, el 2 de abril de 2005.
Para poder ser beatificado se requiere la constatación de al menos un milagro -dos para ser proclamado santo-. En el caso de el ya fallecido Papa Juan Pablo II, el milagro fue la curación de una monja enferma de Parkinson.
La hermana Marie Simon-Pierre, una monja francesa que sufría la misma enfermedad que el propio Papa, alegó que se curó misteriosamente dos meses después de la muerte de Juan Pablo II al rezar por él.
Los restos mortales de Carol Wojtyla, una vez sea proclamado beato, serán trasladados desde las Grutas Vaticanas, cripta de la basílica de San Pedro, hasta la capilla de San Sebastián, también en el Vaticano, para facilitar la llegada de visitantes.
Fuente : (ANF/tomado de BBC)






