Los damnificados bloquearon ayer la calle 17 de Obrajes para exigir al Ejecutivo edificar los inmuebles y a la Alcaldía resolver el problema que impide contar con el terreno con ese fin.
El plan habitacional debería construirse en la zona Peña Azul, al sur de la ciudad de La Paz, bajo la coordinación del Viceministerio de Vivienda.
En medio de la protesta, una de las damnificadas relató que los damnificados viven «entre dos familias dentro de un solo módulo. Nuestros hijos, nuestras familias estan ahí, en esas condiciones, lo que no es digno, queremos viviendas dignas».
Una vez que supo del siniestro, el presidente Evo Morales había comprometido una inversión de dos millones de boliviano para la construcción de las viviendas. El presupuesto debía haber sido administrado desde el Ministerio de Servicios y Obras Públicas.
Como contraparte, la Alcaldía comprometió la identificación de un terreno para la obra y el lote elegido está ubicado en Peña Azul; sin embargo los vecinos de ese lugar rechazan la propuesta del municipio, por lo que los damnificados anuncian más medidas de presión.
El deslizamiento dejó 72 viviendas destruidas, 118 familias sin techo y cerca de 400 damnificados, entre adultos y niños.






