«El hecho ocurrió por la falta de seguridad industrial que es común en estos lugares. No hubo coordinación en el trabajo para hacer la detonación de la dinamita. Los dos mineros trabajaban a 500 metros de profundidad y la explosión ocurrió en la parte superior, llegando a caer toda la tierra sobre ellos», informó a La Razón el comandante departamental de la Policía de Potosí, Mario Hinojosa.
Las víctimas son los hermanos Justo Choque Condori (22) e Hilarión Choque Condori (32) y las causas de su muerte serían asfixia o aspiración de partículas de polvo, ya que también estaban si protección bucal cuando la tierra los cubrió.
La mina Santa Nicolasita se encuentra ubicada en el Cerro Rico de Potosí, exactamente al lado derecho del Cerro Chico, señaló Hinojosa.
Asimismo, testigos y compañeros de los infortunados aseguraron que los hermanos Choque no fallecieron aplastados, sino asfixiados por el polvo de la tierra que cayó a dos metros de los trabajadores del subsuelo.
«Nosotros (mineros) normalmente entramos a trabajar entre las 10.30 y las 11.00 al interior mina, tenemos un avance hacia el piso de 10 metros. Cuando ingresaron los compañeros a extraer la carga del día anterior, en ese momento es que reventaron los tiros (explosión) contrarios, pero ellos (hermanos) no se dieron cuenta de la explosión de la dinamita y la carga se vino abajo.
Ellos lograron escapar dos metros más allá, pero se asfixiaron con el polvo», relató un testigo del accidente a la red televisiva Bolivisión.
Tras conocer el hecho, efectivos de la Policía de Potosí desplegaron un operativo de rescate junto a un grupo especial de Radio Patrullas, que es especializado en este tipo de eventos.
Los cuerpos sin vida fueron trasladados hasta la morgue del Hospital Bracamonte donde fueron reconocidos por sus familiares y posteriormente recogidos para ser velados por sus seres queridos y amigos.
Hasta octubre del año pasado, sólo en el Cerro Rico de Potosí murieron 21 personas, informó el presidente de la Federación de Cooperativas Mineras de Potosí, Julio Quiñónez, al portal de internet de Radio Fides.
Los casos tuvieron que ver con aplastamientos por desprendimiento de rocas, contusiones letales y aspiración de gases tóxicos, fallas provocadas por la falta de seguridad industrial que aqueja al sector.






