El miércoles 26, el anciano Miguel Frías llegó desde Roboré y todavía tenía esperanzas de volver a su ver a su nieto, Miguel Mario Rojas Frías. Ayer temprano le informaron de que el cuerpo del joven de 21 años era el noveno fallecido en el edificio Málaga.
«A las 8.30 de hoy (ayer) lo sacaron, pero no lo pude ver y ahora estamos aquí en la morgue esperando llevarlo para velarlo», dijo el abuelo que llegó desde Roboré, a 406 kilómetros de Santa Cruz, para saber qué había pasado con uno de sus nietos más queridos.
«Yo lo he criado, era mi adulao, conmigo nomás paraba, porque yo andaba solo y ahora estaba con su esposa y su hijo», dijo con voz entrecortada. El cuerpo de Rojas Frías es el noveno de los 16 desaparecidos tras el derrumbe del lunes 24 en el edificio que se construía en Santa Cruz.
En la morgue San Juan de Dios, los familiares de «Marito», como conocían al joven maestro encofrador, lloraban sin parar mientras esperaban ver el cuerpo de la víctima para llevarlo a la funeraria.
Tragedia. »¡Marito mi hijo…! ¡Marito mi hijo…! ¡Mi querido hijo!», lloraba su madre Eliane. Unos metros más allá, la esposa de Miguel Mario, Graciela, abrazaba con fuerza al hijo de ambos, Jefferson, de cuatro años.
«Él es mi hijo, esta fotografía se sacó recién el año pasado», apuntó su padre Néver Rojas. La toma es del 25 de diciembre del 2010 en el zoológico de Santa Cruz. Miguel Mario se encuentra junto a su esposa e hijo. Rojas se quejó por no haber sido oído por los bomberos, cuando según él sabía dónde estaba el cuerpo de su hijo.
«Nosotros sabíamos que estaban dentro del sótano y no nos hicieron caso, pero después trabajaron en ese lugar y hallaron el cuerpo de Miguel. Me pregunto ¿por qué no nos hicieron caso antes?, podían haberlo rescatado con vida», lamentó.
Hugo Cuéllar, médico forense de la morgue del hospital San Juan de Dios, informó de que la causa de la muerte de Miguel Mario Rojas Frías fue asfixia mecánica por compresión torácico-abdominal, ocurrida horas después del derrumbe. Es decir, habría fallecido el mismo 24 de enero.
«No presenta otro tipo de lesiones externas. Primero hubo una fatiga y una falta de respiración que después lo llevó al deceso», manifestó el galeno.
El edificio, un multifamiliar en construcción de 10 plantas, tres más de las proyectadas en los planos, según la agencia ABI, se vino abajo la noche del 24 de enero, cuando cerca de 30 albañiles, pintores, electricistas, técnicos, ingenieros y porteros intentaban apuntalar las bases de la construcción rendidas por la carga excesiva en las plantas superiores donde, incluso, se implementó una piscina.
El Málaga ya se estaba hundiendo
«Nos hacían tapar y masillar, el Málaga ya se estaba hundiendo hace días», dijo Luis Alfredo Rojas, hermano de Miguel Mario, que se salvó de morir porque fue enviado a buscar otros equipos.
En Santa Cruz postergan precarnavalera
La Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras (ACCC) y la comparsa coronadora del carnaval cruceño 2011, Cambas Flojonazos, decidieron postergar los festejos precarnavaleros en solidaridad con las víctimas del edificio Málaga.
«Decidimos la suspensión de las actividades precarnavaleras en solidaridad con las víctimas y con todos quienes están trabajando en el lugar. Santa Cruz está de luto y estamos esperando que ojalá todavía haya la posibilidad de ver salir a alguien con vida», manifestó el presidente de la ACCC, Joaquín Banegas.
Se aclaró que se trata de la postergación de los festejos de la primera precarnavalera, ya que la próxima semana se retomará el calendario establecido.
Por su parte, Gustavo Araúz, presidente de la comparsa coronadora, informó de que la Reina del Carnaval, Andrea Aliaga, y los integrantes de su comparsa realizaron visitas al lugar del siniestro para llevar alimentos y agua. El Festival de Bandas estaba programado para ayer y con él se daba inicio a cuatro previas del Carnaval, que este año se celebra del 5 al 8 de marzo.
En La Paz, el presidente de la Asociación de Comparsas de La Paz, Javier Escalier, dijo que la entidad se solidariza con el pueblo cruceño en estos difíciles momentos, pero que debido a los contratos firmados con locales de fiestas y bandas y grupos musicales, es imposible postergar o suspender las actividades programadas, «ya que el dinero invertido no sería devuelto», afirmó.
Escalier adelantó que al inicio de todos los festejos carnavaleros en la sede de gobierno, se tiene previsto hacer un minuto de silencio, en señal de condolencia.






