Dos talleres textiles clandestinos, en los que 11 personas adultas, todas de nacionalidad boliviana, trabajaban en condiciones de esclavitud, fueron clausurados en Buenos Aires.
Según un reporte de Erbol, tomado del diario argentino Página 12, las víctimas —ocho de ellas indocumentadas— trabajaban todos los días, de 7.00 a 21.00 a la vez que debían convivir en el lugar, con sus hijos, cuatro niños de 3 y 5 años.
El operativo fue ordenado por el Ministerio Público y dos personas, también bolivianas, fueron detenidas por ser encargadas de los talleres. El Ministerio de Trabajo provincial confirmó que, «tanto las viviendas como los lugares de trabajo se encontraban en condiciones de suma precariedad».






