La plataforma de la carretera La Paz-Lipari, que une la ciudad con Río Abajo y Huajchilla, sufrió dos hundimientos, que ponen en riesgo el tráfico vehicular. La Alcaldía de La Paz trabaja en el rellenado de las cárcavas o fosos con unos 1.000 cubos de tierra.
Por día pasan entre 30 y 40 vehículos por este camino, que por el momento deben esquivar los dos huecos, como comprobó ayer La Razón en una visita a la zona.
Los orificios, que están sobre uno de los carriles de esta ruta, se encuentran a unos 350 metros del puente de Lipari, y técnicos, obreros y maquinaria pesada de la Dirección de Riesgos trabajan en el rellenado y reposición de la plataforma.
En la fosa más pequeña se prevé utilizar unos 350 cubos de material y al menos 600 cubos, en la grande. Los trabajos en esta última estarán listos hasta el fin de semana.
La ruta, que tiene tramos empedrados y asfaltados, conecta La Paz con Río Abajo, Huajchilla y Valencia. La ciudad de La Paz se aprovisiona de la zona de Río Abajo, de cebollas, acelga, papa y choclo. Algunos productores traen incluso leche de vaca.
El subalcalde de Mallasa, Miguel Quispe, explicó que los productores de verduras se trasladan todos los días a la ciudad de La Paz para vender sus productos y que ese movimiento del agro se encuentra atrasado e incluso paralizado.
Luego de la estabilización del terreno, se empedrará la plataforma que, debido al carácter arcilloso del terreno, es propensa a deslizarse y a que aparezcan cárcavas (que son los socavones producidos en los suelos de lugares con pendiente a causa de la lluvia).






