El comandante del Ejército de Bolivia, general Antonio Cueto, confirmó que el subteniente Gary A. C., procesado por el asesinato de la joven Gladys Apaza (21) y el niño Nilo Fermín Apaza (13), ya no es más efectivo castrense, informó ayer Erbol.
El jefe militar prestó su declaración informativa en la Fiscalía de La Paz, que investiga la fuga del ex oficial.
«Sabemos que el hecho (criminal) fue cometido por el ex militar y en la fuga (fue coadyuvado) por su progenitor, según el reporte de llamadas (realizadas), porque se comunicó con su padre antes de su escape. El comandante sólo confirmó la baja dada en la institución», dijo el fiscal que lleva el caso Sergio Céspedes. El acusado ya fue imputado por el delito de asesinato.






