Las 21 familias damnificadas en ambas urbanizaciones están integradas por 101 personas, que hoy en la madrugada comenzaron a ser evacuadas a la zona Los Pinos, también de Alpacoma. El deslizamiento del talud aconteció por las constantes lluvias de esta y la semana pasada y el crecimiento del caudal de Alpacoma.
Tanto la Alcaldía de La Paz como la de Achocalla reclaman la jurisdicción sobre la zona del deslizamiento.
A las 22.00 del miércoles, Macedonio Aruni, vecino de la urbanización La Florida, notó las primeras rajaduras en las paredes de su casa, que a la medianoche se desplomaron. Cuando salió a la calle a pedir auxilio vio que una de las paredes del cuarto de su cuñado también se había desmoronado.
«Estábamos durmiendo cuando un movimiento de tierra nos despertó y vi que mi pared estaba rajada, poco después la misma se derrumbó», cuenta don Macedonio.
René Castillo, otro vecino, recuerda cómo se cayeron los pinos de su casa después de que se deslizara el suelo sobre el que se alzaba su inmueble.
A las 0.00, en la urbanización Los Álamos (que está al frente de La Florida, a la que se llega por un puente peatonal), Rodolfo Tallacagua estaba terminando de hacer su tarea del colegio cuando sintió que el terreno se movía y alertó a sus tíos, Roberto y Julio Carlo Yujra.
Los hermanos cuentan que vieron las grietas en sus muros y sintieron que sus casas se movían. De miedo toda la familia comenzó a recoger sus cosas para llevarlas a un espacio vacío a 200 metros de su casa.
Victoria, esposa de Julio, dice que «ayer recogíamos agua en baldes aprovechando la lluvia, porque no tenemos alcantarillado, y terminamos tarde, estábamos cansados, luego escuchamos gritar a mi sobrino y vimos las rajaduras en nuestra casa».
* Más información, mañana en la Edición impresa del periódico.
La Razón – EL DIARIO NACIONAL DE BOLIVIA






