La impotencia de no contar con ayuda llevó a un grupo de pobladores a protestar en puertas de la Alcaldía de Quillacollo, donde destrozaron muebles de una oficina y detuvieron a un camión con ayuda humanitaria que pretendía llevar vituallas y colchones a Sapenco, uno de los últimos barrios inundados.
«A la primera zona donde se ha entrado el agua no han traído nada, la ayuda ha llegado a otros lados y a nosotros nos han mirado», dijo una vecina.
En tanto, Felipe Cáceres, viceministro de Defensa Social, señaló que las tareas de ayuda y rescate se realizan por tres vías, terrestre, aérea y fluvial. Detalló que las familias que no están aisladas por las aguas son evacuadas por tierra por efectivos de Defensa Civil. En otros casos se utiliza lanchas y helicópteros.






