Veinte calles y avenidas principales de la ciudad de La Paz muestran profundas huellas de deterioro por el uso y el efecto de las lluvias. Hundimientos del asfalto, de los adoquines o del empedrado y huecos en las calzadas dificultan el tráfico vehicular.
La Razón verificó que las calles Almirante Grau, Zoilo Flores, Max Paredes y General González, todas próximas al mercado Rodríguez, tienen problemas. Las tres primeras están adoquinadas y el paso de los autos ha provocado que se formen huecos en diferentes lugares. La General González está asfaltada, pero presenta huecos y sifonamientos.
La Buenos Aires, desde el mercado Modelo hasta la Huyustus, no fue refaccionada debido a la protesta de los comerciantes el 2009 y tiene hundimientos en diferentes puntos. Otra avenida con problemas es la Landaeta, adoquinada y con huecos causados por sifonamientos.
En Sopocachi, el deterioro afecta a la avenida Ecuador y las calles Abdón Saavedra y Jaimes Freire. Las dos primeras son de adoquines y tienen huecos y la última está asfaltada, pero tiene rajaduras y ondulaciones. «Pasar es como subirse a una calamina por los baches», comenta al paso el chofer de un bus de la línea 2 que no alcanza a decir su nombre.
La Costanerita, en Villa Copacabana, paso obligado para las ambulancias que se dirigen al hospital Luis Uría, tiene huecos. En San Antonio Bajo, la avenida 31 de Octubre, adoquinada y que conecta el cruce de la villas con la plaza Inofuentes, presenta depresiones. En la zona Sur, se evidenció que las calles Álamos, Sauces en Calacoto y la Javier Del Granado, de Achumani, tienen hundimientos y vacíos en el empedrado. En la Kantutani y la Calle 9 de Calacoto hay fisuras en el asfalto.






