La calle Javier del Granado, de Achumani, es el único acceso hacia Las Lomas. La calzada es de pedrones y los vecinos contratan con sus propios recursos a un obrero para reparar los huecos que se forman a lo largo de la vía.
Rosa Inofuentes, vendedora de una tienda, indica que ve una y otra vez al obrero rellenar con tierra y piedras los huecos para que la arteria sea transitable.
Un conductor de la línea 359, que no quiere dar su nombre, señala que esta arteria, que va desde la 29 de Achumani hasta las Colinas B, arruina los amortiguadores de los autos.
«Nosotros no podemos hacer nada al respecto porque son movilidades públicas, que están destinadas a ese sector», lamenta.
La subalcaldesa del macrodistrito Sur, Jannet Ferrufino, dice que su oficina está a la espera de que la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) concluya con la instalación de alcantarillado en la zona para reparar o asfaltar la calzada.






