El paso por el estrecho de Tiquina fue suspendido ayer, para exigir que el gobernador Cocarico desmienta la información que proporcionó a La Razón, después del hundimiento de dos vehículos, el 25 de enero.
En esa fecha, la autoridad informó que existen avances en las negociaciones entre la Gobernación, las autoridades municipales de la provincia Manco Kápac y un grupo de los lancheros de Tiquina, para la construcción del puente sobre el estrecho. Aseveración que fue desmentida por Franklin Machaca, presidente de la Asociación 21 de Septiembre de barqueros.
Según el dirigente, el Gobernador nunca se reunió con ellos para plantearles la construcción de este puente, que implicaría dejar desempleadas a 2 mil personas. «Nosotros pedimos proyectos alternativos para los habitantes del sector, a cambio de la construcción del puente que nos van a dar «, dijo Machaca.
La demanda de la construcción de un puente en el estrecho de Tiquina es planteada como solución para evitar los accidentes en el lago Titicaca, que durante la última década causaron la muerte de 10 personas y el hundimiento de cuatro vehículos en los últimos dos años, según un informe de la Capitanía de la Fuerza Naval del estrecho.
Sin embargo, Cocarico ratificó ayer que se firmó un acuerdo entre los dirigentes de los tres municipios que son parte de la provincia Manco Kápac y un grupo de los lancheros. » La Gobernación debe encarar un estudio social que defina de qué manera esta obra beneficiará a la población. El puente debería ser construido por la Administradora Boliviana de Carreteras», sostuvo Cocarico.
La autoridad aseguró que «estos radicalismos (bloqueos) generan conflictos en toda la región. Yo no he hecho el conflicto, tampoco he presentado la idea, es la provincia la que demandó el puente», manifestó.
Los lancheros también rechazan la posibilidad de cambiar las barcazas «rústicas» por lanchas de metal, porque éstas, según el dirigente, «son la atracción de los extranjeros».






