La justicia federal de Brasil suspendió el viernes en el norteño estado de Pará la licencia provisoria que permitía el inicio de obras para la construcción de la gigantesca represa de Belo Monte, en la región de la Amazonia.
La decisión fue asumida por el incumplimiento de las condiciones establecidas en los permisos, asegura un informe de la Plataformaenergética.org que cita la agencia EFE.
Las condiciones que deben asumirse son la recuperación de áreas degradadas, programas de apoyo a poblaciones indígenas y estudios para garantizar la navegabilidad de los ríos de la zona. Los indígenas de la región rechazan la obra que sería la tercera mayor represa del mundo, con un costo de $us 11 mil millones.






