Pekín ha censurado una investigación sobre Li Wei, una concubina que amasó una fortuna supuestamente a cambio de favores sexuales a una quincena de altos cargos de la élite comunista que hoy se encuentran entre rejas.
«Nepotismo público, el sueño chino» titula en su último número la revista económica «Caijing» con el rostro en portada de la ya conocida como la «Madame Butterfly» de China, y que ha desaparecido de la edición electrónica del quincenal por orden de la todopoderosa maquinaria de censura del régimen. «Hemos tenido que suspender la publicación de ese artículo», señaló a EFE uno de los redactores de «Caijing», aunque todavía está disponible en vínculos como: http://tinyurl.com/6yffzn6.
El motivo es que esta refugiada vietnamita con sangre francesa, de 48 años, era el común denominador de unos 15 altos cargos del Partido Comunista condenados a pena de muerte o cadena perpetua por casos de corrupción en los que se implicaron por ella.
A pesar de las campañas anticorrupción del régimen, el caso de Li Wei «aporta un atisbo sobre cómo se compra el poder entre bambalinas», explica a EFE David Bandurski, responsable del China Media Project de la Universidad de Hong Kong.






