Al menos 1.000 personas y 163 camiones y buses se encuentran varados desde hace 10 días en la carretera La Paz-Riberalta, debido a la crecida del río Yata que destrozó 16 metros de la plataforma vial.
La difícil situación fue informada a radio Erbol por Víctor Hugo González, dirigente del Transporte Pesado de Pando, quien logró llegar a Riberalta para pedir ayuda a las autoridades de ese municipio y de la subgobernación de la provincia Vaca Diez del Beni.
Según el relato, los motorizados se encuentran en medio del agua y sus conductores, refugiados sobre un puente, que es el único punto alto en el sector. Allí también se hallan protegidas las 60 familias que viven en los alrededores y cuyas viviendas están anegadas por la crecida del agua.
En contacto con La Razón, uno de los afectados, Santos Alarcón, dijo que el punto del problema es Peña María, donde centenares de mujeres, hombres y niños, piden comida, agua y medicamentos de parte de las autoridades.
«El problema es cómo llegar al lugar, no hay forma de entrada ni de salida, sólo se puede por aire», en un vuelo entre Santa Rosa y Riberalta, explicó afligido.
Contó que una persona, en el intento de caminar hacia Riberalta, murió ahogada, aunque radio Panamericana informó que los fallecidos son dos, mordidos por víboras arrastradas por la corriente. Un tercero está herido y en espera de ayuda médica para salvar su vida.
La crecida del río Yata inundó casi por completo las poblaciones de Casa Blanca, Macabi, Rosario, Yata, parte del ingreso hacia Ritos, hasta la llegada a Palmaflor, informó Erbol.
«Estamos pidiendo ayuda inmediata porque al menos 125 camiones, que estaban yendo desde La Paz al norte amazónico, y unos 38, que estaban de ida a la sede de gobierno, están cerrados en el tramo entre Yata y Macabi; es decir, antes de llegar a la localidad del Rosario, a unos 45 kilómetros de Santa Rosa», explicó González.
El dirigente narró que aproximadamente unos 16 metros de la plataforma de la carretera desaparecieron arrastrados por el agua.
Ayuda. Relató que el domingo, a las 23.00, logró llegar a la ciudad de Riberalta, en su afán de conseguir ayuda. «A mi paso, vi unas 60 familias refugiadas encima de un puente, que es la única zona alta que habían encontrado, cerca de ellos están aproximadamente 160 choferes junto a sus familiares clamando ayuda para ser rescatados».
El dirigente de los choferes de Pando indicó que los atrapados necesitan lanchas de la Naval para sacar a las familias aisladas, entre lugareños y choferes que estaban en tránsito.
Entretanto, este diario se informó de que una comisión formada por el alcalde de Riberalta, Mauro Campero, representantes de la subgobernación de Vaca Díez y de la Defensoría del Pueblo se trasladó hacia la zona. «Se llevó alimentos, medicinas y agua para socorrer a los comunarios», dijo David Terrazas, encargado de Comunicación de la Alcaldía.
Las inundaciones en Riberalta dejaron al menos 181 familias afectadas y 160 hectáreas de cultivos bajo el agua en el cantón de Concepción, informó el funcionario a este diario. La zona está en el límite de las provincias Vaca Diez y Ballivián. Para llegar al lugar hay que viajar al menos tres horas por tierra desde Riberalta.
Riesgo y temor en la zona
-Los pobladores de las comunidades inundadas se resisten a abandonar sus propiedades.
-La crecida de los ríos Yata y Beni anegó los curichis (pozos) y los pozos sépticos rebalsaron, con el riesgo de afectar la salud.






