70 toneladas de alimentos y agua arribaron ayer a las 9.20 al municipio de Santa Rosa para socorrer a las más de 800 personas atrapadas por la crecida del río Yata y el corte de la vía La Paz-Riberalta.
Jessica Jordan, directora de Desarrollo del Beni, comentó que la ayuda llegó en un avión Hércules, el mismo que fue utilizado para la evacuación de 80 personas que estaban en tránsito y que habían quedado varadas en Santa Rosa. Ellas fueron trasladadas a Riberalta.
El coronel Edilberto Quiroz, jefe de Defensa Civil de Riberalta, que encabezó la comisión que partió el lunes en la noche de Riberalta, comentó que al cruzar el área anegada de 40 kilómetros comprobaron que unas 80 familias están viviendo en el puente Yata, entre comunarios y choferes y sus esposas.
Ratificó que las comunidades Puerto Yata, Puerto Teresa y Puerto Candado están totalmente anegadas con el agua que llega a un metro por encima del suelo. «Algunas familias están viviendo así, con el agua hasta la cintura, pero no quieren salir».
Quiroz alertó que las personas que están en el puente se enfermaron de diarrea, resfríos y presentan síntomas de malaria y dengue.
Una parte de las 70 toneladas de comida se quedó para las 30 familias del municipio de Santa Rosa que fueron damnificadas por la riada, y el resto será enviado en tractores y deslizadores hasta las comunidades incomunicadas y a las familias que están viviendo en el puente Yata, informó el alcalde de ese municipio, Javier Nogales.
El Director de Defensa Civil de Riberalta calculó que unos 80 motorizados en tránsito a La Paz y otros 60 rumbo a Riberalta están varados. Otros 20 camiones se arriesgaron ayer a continuar el viaje rumbo a Riberalta. El corte de la vía a Riberalta comenzó a afectar el abastecimiento de verduras. El precio del tomate subió de Bs 5 a 30, alertó el alcalde Mauro Cambero.
Por su parte, el jefe de gabinete de la Subgobernación de Beni, Octavio Mercado, informó que se ha declarado alerta roja en la zona por las precipitaciones pluviales que afectaron a 700 familias en 11 comunidades campesinas, 12 comunidades indígenas y nueve barrios. «Además no hay acceso hacia Pando», dijo la autoridad.
Caravana con alimentos y combustible llega a Apolo
La primera caravana de alimentos, combustible y vituallas ingresará hoy hasta Apolo, norte de La Paz, que está incomunicada hace un mes por el desborde de los ríos Beni y Quiquibey. El informe fue proporcionado por el alcalde de esta población, Mario Flores.
La determinación de llevar esta caravana fue asumida después de una reunión entre la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y el Alcalde. Flores reportó que las intensas precipitaciones provocaron el desborde de los ríos y la caída de cinco kilómetros de la plataforma de la carretera entre Charazani y Apolo.
A su turno, Leonardo Ossio, gerente de la regional norte de la ABC, refirió que una vez que concluya la época de lluvias se iniciarán los trabajos de rehabilitación de la red fundamental.
Por el momento, sólo se trabajará para garantizar la circulación de vehículos livianos. La ABC también informó que en la ruta hacia Riberalta se reportó la inundación de la vía fundamental, lo que provocó que cientos de vehículos estén varados en la ruta.
Otra de las vías intransitables es la de Unduavi-Chulumani, que está cerrada por la pérdida de 300 metros de terraplén y plataforma. La ruta podría ser habilitada en tres meses, según el reporte de la ABC.






