La joven que fue violada y torturada por su ex pareja, José Antonio G.R., tiene un impedimento de 120 días. Presenta quemaduras y traumas en los genitales, y lesiones graves en otras partes de su cuerpo.
Según Rolando Ramos, abogado de la víctima, el agresor cometió violación en tres instancias: «tuvo acceso carnal, después (cometió) violación por introducción de un instrumento eléctrico en la cavidad vaginal y finalmente (por) la introducción de una pila en la cavidad».
Según el examen forense, la víctima tiene quemaduras de primer y segundo grado en los genitales, tórax, senos y abdomen; heridas en las piernas y traumas genital, nasal y periorbitario. Los médicos estudian la posibilidad de cirugías plásticas para borrar la inscripción que le dejó en el pecho.
El defensor de la víctima contó que el sábado pasado no fue la primera vez que José Antonio G.R. agredió a su ex pareja. «Ya cuando vivían en Yapacaní quiso ahogarla, también hay antecedentes de otras agresiones», contó Ramos.
Según la víctima, la madre de su ex pareja se apareció en la casa el día del ataque. «Entró al cuarto y la víctima le dijo que viera cómo le estaba golpeando y (la madre) le respondió ‘más bien no te ha matado’», declaró su abogado. Ayer, pobladores de Titumayu, Sacaba, marcharon exigiendo justicia para la víctima.






