Silvia Laura, la niña de cuatro años que recibió un balazo en la cabeza cuando dos desconocidos atracaron a su padre, falleció ayer tras cinco días de agonía. La Policía intensifica la búsqueda de los responsables.
Ahora los padres, de escasos recursos, claman por justicia y por ayuda económica para trasladar los restos de la menor a su natal Patacamaya. «Necesitamos dinero para llevarla y darle una cristiana sepultura. Estamos destrozados», dijo ayer Héctor Laura, el padre, a quien le robaron Bs 1.000 el sábado en Patacamaya, a 153 km de La Paz. Por su parte, la madre contó que apenas consiguieron dinero para comprar las alitas que se colocan en los féretros.
La Policía tiene los identikits de dos sospechosos, entre ellos una mujer o un hombre disfrazado de mujer. «Es posible que se trate de un hombre disfrazado de cholita», informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC-LP), Rosalío Álvarez.
En el atraco, Silvia recibió un disparo que ingresó por el ojo y la dejó con un cuadro de muerte cerebral. «La menor falleció el miércoles, pero la FELCC en este caso está extremando todos sus recursos para encontrar a los delincuentes, que el pasado fin de semana, en Patacamaya, consumaron un atraco agravado». La niña fue ingresada el mismo sábado en el Hospital del Niño de La Paz.
Un equipo multidisciplinario integrado por peritos de las divisiones de Laboratorio Científico, Propiedades y Homicidios de la FELCC realizó ayer la reconstrucción del hecho.






