«Se me abrió la uña al intentar abrir la puerta del taxi. Y de paso el chofer se enojó porque tardaba en hallar la manija de fierro», cuenta Karina Urquidi, una pasajera que como otros se ve forzada a abordar alguno de los 18.537 vehículos caducos y parchados que circulan en La Paz
Según un reporte del Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), en 2008 en la ciudad de La Paz existían 154.478 vehículos, de los cuales el 12% (18.537) tenía más de 30 años de antigüedad, según informó el presidente de esa instancia edil, Ronald Cortez.
Los vehículos que cuentan con más de 20 años representan el 27%, los que tienen más de 10 años, el 49% y los que tienen entre tres y ocho años, el 13%. Este último porcentaje de los vehículos catalogados como nuevos es casi similar al de los coches más viejos.
Según el Código de Tránsito, la vida útil de un vehículo es de 10 años. Sin embargo, en La Paz el 88% del parque automotor (135.940) tiene más de un decenio.
Los coches que dejaron de tener vida útil y tienen entre 30 a 50 años de antigüedad son refaccionados por sus dueños para mejorar su funcionamiento; pero no se dan cuenta que ponen en riesgo a los ocupantes y a ellos mismos, dijo el comandante del Organismo Operativo de Tránsito de La Paz, coronel Johnny Troncoso.
Caso. Javier Toledo (30) subió a un minibús y se acomodó al fondo, detrás de la fila de los asientos reclinables. Mientras el vehículo estaba en marcha uno de estos asientos cayó sobre su pierna derecha y le hizo una herida que tuvo que ser suturada.
El hecho ocurrió en octubre del año 2010. «El asiento estaba sostenido sólo por un perno, cualquier rato iba a soltarse y caer. Si alguien hubiera estado sentado ahí se caía con más fuerza», cuenta Javier.
El chofer no pudo dar explicaciones ante la evidencia del mal estado de su vehículo. «Le hice pagar mi sutura y los medicamentos, pero después ya no quise denunciarlo porque para mí es pérdida de tiempo y no se llega a nada»,recuerda el afectado.
El coronel Troncoso afirmó que hay choferes que adecuan partes y piezas a sus vehículos porque ya no encuentran repuestos.. «En base a tubos de cañería acomodan algunas cosas o hacen asientos de madera en lugares improvisados, y en vez de que sean algo bueno se convierten en instrumentos que pueden causar la muerte de las personas», señaló.
Óscar T., un hombre que está a cargo de una tapicería en la calle Landaeta, cuenta que dos conductores le pidieron mejorar sus coches colocando partes que no pertenecían a esos vehículos.
«Un taxi no tenía el asiento delantero del acompañante porque estaba demasiado viejo y los soportes ya no sujetaban. Me pidió que coloque un asiento de un (microbús) que había rescatado del vehículo de un amigo. Con algunas herramientas lo puse y quedó bien, y después hice el tapizado y quedó como nuevo», afirma.
Cuando se le pregunta por qué aceptaba ese tipo de trabajos, el tapicero responde que no está prohibido. «Mientras el trabajo sea garantizado no hay problemas ni riesgos para el chofer ni para los pasajeros».
Explicó que utiliza materiales nuevos para tapizar y que cuando hace falta fierros o tubos para asegurar algún asiento pide ayuda a un cerrajero «para garantizar la obra».
Las carrocerías de los camiones que transportan carga a las provincias tienen las carrocerías construidas en base de lo que fueron las estructuras de buses interdepartamentales, explicó el jefe de Tránsito.
Hay taxis que utilizan a veces vidrios corrientes que con cualquier incidente se astillan y hieren a los pasajeros. Agarradores y manijas para abrir la puerta son cambiados por fierros o pitas que o se rompen y hieren a las personas.
Señaló que si bien el Código de Tránsito especifica que un vehículo debe tener una vigencia de 10 años como máximo, esta norma no se cumple porque los choferes alegan que son su fuente laboral y no se les debe quitar. «Estamos intentando crear consensos para que tanto los conductores como los pasajeros sean los beneficiados», subrayó.
Se elabora una norma específica
El Comandante del Organismo Operativo de Tránsito señaló que actualmente el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad elabora una norma para establecer los requisitos indispensables de seguridad que deben tener todos los vehículos.
Testimonios
El caso de Ajoya
‘El machihembre se clavó en su cuerpo’
En un accidente que hubo hace un mes en la vía La Paz-Oruro, un minibús chocó contra otro vehículo. El impacto hizo que el machihembre colocado en el piso del coche salte y se astille. Los pedazos de madera se clavaron en diferentes partes del cuerpo del chofer y le provocaron graves heridas en las piernas y en los brazos. Fue una suerte que salga con vida. Dos pasajeros también tuvieron heridas pero leves, los asientos impidieron que la madera brinque hacia ellos», contó el comandante de Tránsito de La Paz, coronel Johnny Troncoso.Luisa Cadena
’Me corté el dedo por abrir la puerta del taxi’
Estaba en el asiento delantero de un taxi. Iba de la (avenida) Mariscal Santa Cruz hasta la plaza Isabel la Católica. Al llegar le pagué al chofer y quise abrir la puerta para salir. Vi que en vez de la manija habían dos fierros que juntos formaban algo así como un agarrador, jalé y no se abría la puerta, intenté con más fuerza y en eso un fierro delgado que salía de ahí se me clavó en el dedo y con la fuerza que hice me corté. Le reclamé al chofer y me dijo que tenga más cuidado y se fue. Ahora, de cuerdo, tengo una cicatriz.
Choferes piden ayuda para renovar sus autos
Dirigente dice que los autos viejos no son la única causa de accidentes
la paz n Transportistas aseguran que los vehículos, aunque tengan más de 30 años de antigüedad, son su fuente laboral. Por eso piden ayuda financiera al Gobierno nacional para renovar sus herramientas de trabajo con el fin de dar seguridad a las personas.
«Es imposible que se les quite. ¿Qué van a hacer sin sus fuentes de trabajo, que es el sustento de sus familias?», cuestionó el dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Sixto Sandy.
Alegó que no sólo los autos viejos, sino otros factores, como el mal estado de las vías, ponen en riesgo a las personas y a los mismos transportistas.
Según él, si hay vehículos que circulan con más de 30 años de antigüedad, es porque el Gobierno nunca pensó en dar asistencia social a este sector.
Actualmente, los choferes de La Paz negocian en una cumbre social el incremento de las tarifas del transporte urbano, que está condicionado a la mejora de la calidad del servicio.
«Habría que pedir un compás de espera a la sociedad entera para garantizar toda la seguridad con una nueva herramienta de trabajo», insistió el dirigente sindical a La Razón.






