El secretario general de la Alcaldía, Sergio Choque, explicó que el Alcalde alteño asumió esa determinación porque la Alcaldía «no tiene 73 millones de dólares», que es el precio proyectado para la construcción del diseño triunfador, que tendría que asentarse sobre 126.000 metros cuadrados.
La construcción de una terminal terrestre en la urbe alteña fue una iniciativa de las organizaciones sociales, que presionaron al ex alcalde Fanor Nava y éste convocó a un concurso de proyectos en diciembre del 2007.
El diseño ganador fue de la consultora Villegas, que propuso una terminal con ocho módulos cubiertos con termopaneles en forma de ocho conos, que representan, según uno de los arquitectos de la consultora Leonardo Salinas, la topografía montañosa del altiplano boliviano. Tiene 73 andenes para buses y dos rampas y plataformas para ingreso y salida de pasajeros.
Además, cuenta con cuatro niveles internos para servicios adicionales para expendio de comidas, comercio, salas de exposiciones, auditorio multipropósito, salas de reuniones, tiendas de souvenirs y espacios para el confort de los pasajeros.
La consultora Villegas y la Alcaldía alteña, en junio del 2008, firmaron un contrato para la realización del diseño final del proyecto, pues ése era el premio por haber ganado el concurso de proyectos. El costo del trabajo fue fijado en 480.000 bolivianos. La orden de inicio del diseño se dio el 13 de agosto de 2008.
El arquitecto Salinas expresó que pidieron prórrogas porque el plazo inicial de seis meses era corto y recibieron el aval municipal a cambio de mostrar avances, según otro arquitecto de la consultora, Bernardo Guerrero. De ese modo, el municipio canceló al consultor el 60 por ciento del monto, es decir, 300.000 bolivianos, según admitieron ambas partes.
El diseño final fue entregado, en formato digital, el 14 diciembre de 2009, y en formato impreso (tres kilómetros de papel) el 25 de enero de 2010. El acta de recepción tiene el sello de la arquitecta Érika Arratia, directora de proyectos distritales.
Sin embargo, según reveló Guerrero, pocos días antes de marcharse el ex alcalde Fanor Nava, en mayo del 2010, les envió una nota informándoles de la anulación del contrato arguyendo incumplimiento de términos de referencia y tiempo de entrega. Y dejó una deuda de 180.000 bolivianos.
Guerrero señaló que se refutó legalmente la determinación unilateral, pero hasta el momento no se obtuvo una respuesta. Salinas se preguntó, cómo se puede rescindir un contrato cuando la obra ya está concluida y entregada. Así, Villegas exige la cancelación del saldo adeudado.
Pero no sólo eso, sino demanda la ejecución del proyecto, amparado en la Ley 1373 el Ejercicio Profesional del Arquitecto, cuyo artículo 28 determina que «la convocatoria a concursos públicos garantizará la ejecución de los proyectos».
La propuesta vencedora
El proyecto de la consultora Villegas prevé una construcción de 185.000 metros cuadrados sobre un terreno de 126.000 metros cuadrados, que están ubicados detrás de la Aduana, sobre la ruta a Viacha. El lote fue cedido mediante decreto.






