El vuelco de campana de una vagoneta en la ruta La Paz-Desaguadero, a la altura de Tiwanaku, causó el deceso de tres de sus cuatro ocupantes, se informó ayer. El hecho de tránsito se produjo aproximadamente a las 7.00 del viernes, cuando una de las llantas traseras del vehículo estalló y el conductor perdió el control, según testigos entrevistados por las televisoras locales.
Los fallecidos fueron identificados como Víctor Hugo Candia, de 21 años; Edwin Ticona, de 26 años, y el chofer del vehículo, Adolfo Ticona, de 65. Los viajeros se dirigían de la ciudad de La Paz al municipio de San Andrés de Machaca.
El cuarto ocupante del coche, cuya identidad no fue proporcionada, se encuentra gravemente herido y fue internado en un hospital de la ciudad de El Alto, reportó la red Unitel. La tasa de siniestralidad en las carreteras fue considerada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como un problema de salud pública.
En Bolivia, «el problema de accidentes de tránsito constituye un serio desafío para la salud pública debido a las características contextuales del país, entre las que se destacan las condiciones de pobreza, las deficiencias de infraestructura vial, deficiencias de educación de la población y las características topográficas donde se ubican las ciudades, caminos y carreteras interdepartamentales», dice un estudio publicado por la OPS el 14 de abril del 2004.
La alta tasa de mortalidad y siniestralidad en las rutas obligó al Gobierno a aprobar, el 2010, un decreto supremo que endurece las sanciones para los choferes irresponsables, que conduzcan ebrios o excedan la velocidad.






