«Algunas personas habitan zonas de las cárceles donde por su situación económica se pueden pagar tipos de servicios que otros no pueden, (…) los centros de detención modelos no aplican semejante norma, sino que todos los presos están en pie de igualdad, pero Bolivia tiene su propio sistema en este sentido», aseveró.
Racicot indicó que el hacinamiento de las cárceles agudiza más la situación de los detenidos, lo cual se complica con la presencia de familias dentro de las instalaciones.
«Es muy raro (los reclusos) que conviven con sus familias, niños y niñas en las cárceles, y a eso se agrega el problema del hacinamiento y la alimentación al interior de las cárceles», señaló.
Respecto al prediario y el aumento anunciado del 20 por ciento de parte del Gobierno, Racicot dijo: «Un presupuesto hoy en día, de seis bolivianos, podría ser insuficiente en términos de alimentación».
El director nacional de Régimen Penitenciario, Jorge Sueiro, dijo que existen irregularidades en la administración del prediario y acusó a los delegados de los presos.
«La Dirección Nacional acaba de enterarse de esta situación de irregularidad… Vamos a estudiar cómo intervenir para evitar actos de corrupción», expresó Sueiro.
Efraín Gallardo, representante del Consejo de Chonchocoro, negó tales acusaciones.






