La Policía Federal de Argentina ejecuta allanamientos judiciales tras conocer una denuncia de explotación laboral infantil en tres fincas ubicadas en Batán, en las afueras de Mar del Plata. Menores de edad bolivianos serían las víctimas.
Según información publicada en la web codigomardelplata.com, luego de una investigación de meses, Gustavo Vera, titular de la Fundación La Alameda, presentó, el 18 de enero, una denuncia ante la Fiscalía, acompañada de grabaciones de cámaras ocultas y testimonios con identidad reservada, sobre la forma en que los niños son explotados.
«Las dificultades para registrar lo que muchos marplatenses murmuran sobre estas quintas fueron grandes, ya que las fincas de florihorticultura se han convertido en verdaderos campos de concentración totalmente cerrados al exterior», se lee en la publicación.
De acuerdo con denuncia de la fundación, la incorporación de personal de nacionalidad boliviana se hace mediante reclutadores o conocidos directos. Además, se sospecha que cuentan con algún tipo de protección policial.
Después de infructuosos intentos de ingresar a las fincas, donde no llegan ni siquiera médicos, los integrantes de La Alameda pudieron entrar en ellas en enero, disfrazados de Reyes Magos a distribuir regalos, con ayuda del grupo de apoyo de las Madres de Plaza de Mayo y con conocimiento de la Comisaría 8ª de Batán.
«Según parece, es habitual el trabajo de los pibes (niños) de 6 a 11 años en las cosechas de morrón, tomate y frutilla.
Todos los chicos con los que se habló reconocen que trabajan», dice el reportaje. A la Compañía Frutihortícola SA, más conocida como «El Frutillar», se la denuncia por malos tratos físicos y psicológicos; para esa empresa trabajarían cientos de bolivianos que viven encerrados en campamentos, agrega.






