El trabajo fue realizado tras el reportaje que publicó La Razón, el domingo 3 de abril, sobre «retocadores» que cambian la fecha de vencimiento de dulces, galletas y chocolates que se comercializan en dicha calle.
El viceministro de Defensa al Consumidor, Fernando Fuentes, aseguró que con este operativo se intenta advertir a la población que tenga cuidado con lo que compra. «Éste es un mercado informal muy grande y hay que advertir a través de estos operativos que no se pueden vender productos de esta naturaleza…»
Jhenny Calcina, coordinadora del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), denunció que también se encontraron productos con etiquetas superpuestas de otras marcas.
La batida se realizó en medio de gritos con expresiones como «rateros» y «abusivos», además de jalones por parte de algunas comerciantes a los guardias municipales. Denunciaron que los funcionarios se «aprovechan de sus productos» para su propio beneficio.
«Cuando los guardias leen China, creen que los dulces son truchos, hay muchos productos que vendo y son legales, pero me quitaron una caja con 48 dulces porque en sus empaques decían ‘Senasac’, en vez de Senasag. Cómo vamos a vender productos malos, compramos de personas conocidas de la calle Rodolfo Palenque en El Alto», dijo Freddy Tordoy, un vendedor.
En el operativo participaron 80 guardias municipales, personal del Senasag y el Viceministerio de Defensa al Consumidor.
Vidalia Morales, fiscal de materia, aseguró que, de acuerdo con el artículo 216 del Código Penal, los implicados con la venta de estos productos que afectan a la salud humana tienen pena privativa de entre 1 y 10 años, sin embargo ayer no hubo ni una sola detención.






