El soldado de los 350 tubos, que ejecutan un centenar de obreros y técnicos en dos turnos, se encuentra adelantado respecto al cronograma y se espera reponer el servicio a 55 barrios de la zona Sur la próxima semana.
El gerente Técnico de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), Jaime Zotez, explicó que falta armar el tendido de 350 metros en la parte norte y la segunda interconexión en el sur, donde se encontraba el colegio Leonardo da Vinci.
«Concluimos con la primera conexión del tendido nuevo con la vieja red de agua potable Pampahasi-Ovejuyo con un tubo de reducción, que permite que tubos de diferente diámetro se conecten», agregó.
La red de emergencia implica el tendido de una tubería aérea de 1,3 kilómetros de largo, que tendrá carácter temporal, hasta que EPSAS construya un segundo acueducto, bajo tierra, de cuatro kilómetros de longitud. La red antigua tenía un diámetro de 700 milímetros y las nuevas tuberías tienen un diámetro de 400 milímetros.
«Colocamos un tubo de reducción para que se puedan soldar sin ningún problema las dos tuberías. El paso de agua será el mismo, de 450 litros por segundo, suficiente para abastecer a las 55 zonas del distrito Sur», explicó el gerente general de EPSAS, Víctor Hugo Rico.
Entre el martes y el jueves se procederá al tendido de los 350 metros de tubería restante, y entre el miércoles y el sábado se hará la interconexión de la tubería nueva con la vieja, cerca del colegio Da Vinci, explicó Zotez.
Desde que YPFB Transportes entregó los tubos para construir la red de emergencia, el 15 de marzo, EPSAS previó que la reposición del servicio tomaría 30 días.
Rico destacó ayer que el trabajo, encargado a YPFB-Transportes, EPSAS, las Fuerzas Armadas y el Colegio Militar Gualberto Villarroel, están adelantadas respecto a este cronograma, pese a las dificultades con las que tropezaron sus ejecutores.
Las obras tuvieron en Valle de las Flores B numerosas complicaciones por la topografía del terreno y por la resistencia de los vecinos a aceptar el paso de los tubos por sus terrenos.
«Nos enfrentamos con las dificultades del lugar, ya que en Valle de las Flores existió un gran movimiento geodinámico y, sobre todo, tuvimos que modificar el rumbo de la tubería, haciendo giros de 45 grados para esquivar las propiedades privadas y los agrietamientos», argumentó Rico. La reposición del servicio de agua beneficiará a 300 mil vecinos.
Epsas rellena grietas en la zona norte
El gerente general de EPSAS, Víctor Hugo Rico, explicó que obreros de esta empresa rellenan grietas en Valle de las Flores B para que la tubería antigua de la red Pampahasi-Ovejuyo no tenga problemas con las filtraciones de agua que los agrietamientos puedan causar.
Las pruebas tomarán un día
Después de que terminen las interconexiones y el tendido de los 350 metros de tubería faltante, se harán pruebas hidráulicas con elevadas presiones de agua, que superan los 700 metros cúbicos por hora, para probar la red alterna.
«Después de asegurar la tubería, se hará el cargado de la misma (hacer pasar agua por ella) para hacer la prueba hidráulica que permitirá averiguar que no exista estanqueidad, quiere decir que con el paso del agua a altas presiones se comprueba que no existan fugas», explicó el gerente técnico de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), Jaime Zotez.
Las pruebas hidráulicas se desarrollarán a lo largo de los 1.350 metros de la tubería de emergencia que dotará de agua potable a 55 zonas del macrodistrito Sur. «Con los 700 metros cúbicos de agua que pasarán por las tuberías se controlará que no exista la presencia de fugas, especialmente en el tramo nuevo y en los tubos de reducción», dijo.
Zotez explicó que las pruebas hidráulicas tendrían la duración de un día. «Las pruebas se realizarán en un día solamente y luego daríamos luz verde para habilitar el paso de agua potable para la zona Sur», agregó.
Desde el 26 de febrero, por el megadeslizamiento, 55 zonas del macrodistrito Sur quedaron sin agua potable, para evitar fugas. Unas 300 mil familias se vieron perjudicadas.






