El ministro de Educación, Roberto Aguilar, reconoció que existen confusiones e interrogantes sobre la currícula regionalizada. «Una de ellas por ejemplo es de la población de Santa Ana de Yacuma. Las autoridades originarias llegaron y me preguntaron:somos del pueblo movima, pero vivimos dentro del territorio del pueblo caibaba, ¿qué lengua se va a enseñar?», dijo, y agregó que si es territorio caibaba «debería enseñarse la lengua caibaba, «pero las comunidades (al ser) son movimas, por migraciones internas en la provincia.
Entonces se respetará las particularidades de la mayoría de la comunidad en los colegios».
Un caso más complejo es el de San Julián, en Santa Cruz, refirió Aguilar. Debido a la migración en la zona existen unidades educativas con el 80% de estudiantes quechuas. Otros colegios con el 80% aymaras y establecimientos con el 80% de chiquitanos.
«Si se define por territorio la lengua en la que se enseñará, estaríamos violando el derecho a educarse en su propia cultura. Por lo que se respetará las particularidades», afirmó.






