Un total de 681 personas víctimas de explotación sexual y laboral, de las que 133 son extranjeras y 59 menores de edad, fue rescatado en los primeros tres meses del año en Argentina, informó este lunes el Ministerio de Justicia argentino, según EFE.
Entre enero y marzo de 2011 fueron liberadas en el país «681 víctimas explotadas y esclavizadas por sus captores», «con lo que se superó ampliamente el número alcanzado durante todo 2010, que fue de 569», señaló el ministro de Justicia, Julio Alak.
Del total de víctimas, 567 eran sometidas a explotación laboral, mientras que las 114 restantes sufrían explotación sexual, informa El Mundo.
En un comunicado, indicó también que más de 400 personas fueron rescatadas en lo que va de abril, entre ellas 205 de nacionalidad boliviana esclavizadas en un establecimiento agrícola, porque aún no se ha catalogado el delito cometido en esos casos.
El caso se refiere al registrado en una hacienda de una zona cercana a Mar del Plata y que denunciado por la fundación La Alameda.
Explotadas
El documento, elaborado por la Oficina de Rescate y Acompañamiento a Personas Damnificadas, resaltó que las víctimas rescatadas entre enero y marzo fueron «explotadas y esclavizadas por sus captores», señala una nota de la agencia DyN.
La cifra de 618 personas auxiliadas en tres meses superó a las 569 reportadas durante 2010, una situación que, según el ministro de Justicia, Julio Alak, requiere avanzar en la actualización de las leyes «y lograr la penalización del cliente o consumidor».
Desde agosto de 2008, cuando se aprobó en Argentina una ley para combatir la trata de personas, hasta marzo de 2011 fueron liberadas 1.858 personas, 1.001 sometidas a explotación laboral y 857 a explotación sexual, de las que 282 eran menores y 912 extranjeras.
Penalizar al cliente o consumidor
Al término de una visita al país, la relatora especial de Naciones Unidas para combatir la trata de personas, Joy Ngozi Ezeilo, había advertido el pasado septiembre que era necesario mejorar la «deficiente» legislación argentina para hacer frente a este delito.
La especialista aseguró que Argentina se ha convertido en un país de destino para las víctimas de este flagelo, y consideró que para combatirlo es imprescindible atajar la corrupción y cooperar con los países de donde proceden buena parte de las víctimas, en especial Bolivia y Paraguay.






