Las oficinas de la Federación de Gremiales de la ciudad de El Alto están vacías, pues ninguno de los dos bandos en disputa: el grupo de Illanes y el de Rocha, las ocupan. Sólo la Policía mantiene la custodia e impide el paso a las instalaciones ubicadas en el edificio de la Central Obrera Regional (COR).
Ni Henry Illanes ni Braulio Rocha, que bregan por la titularidad del ente sindical, se animan a pronunciar públicamente cuándo tomarán posesión de las oficinas por temor a enfrentar a sus bases.
El enfrentamiento se produjo desde la anterior semana. Ayer, un grupo de 200 gremiales encabezados por Illanes logró con la ayuda policial desalojar a Rocha, que se mantenía encerrado en los ambientes de los gremiales. Pero aquel grupo no ocupó esos predios.
Illanes argumenta que fue elegido nuevo secretario ejecutivo de la federación en un congreso realizado en febrero. Pero Rocha asegura que el evento no fue convocado por él como ejecutivo en ejercicio de sus funciones.
Rocha comentó que no sufrió ningún daño físico, aunque sí gente de base que lo defendió. Dijo que abandonó las oficinas para evitar heridos en la disputa. «Vamos a convocar a un ampliado, porque lo que dice y hace Illanes no tiene legalidad. Sacaremos una convocatoria pública».
Illanes no quiso decir cuándo tomará posesión de esas instalaciones, pero anunció que convocará a las organizaciones para definir las necesidades prioritarias. «No se va a discriminar a ningún sector así sea opositor».






