La testigo clave del linchamiento de cuatro policías por dos ayllus de Uncía, Potosí, dejó ayer la Villa Imperial donde había buscado refugio ante las amenazas de los comunarios, y fue trasladada a Oruro para preservar su seguridad.
El comandante departamental interino de la Policía de Potosí, coronel Edwin Durán, en declaraciones a Erbol confirmó que la testigo, una colegiada cuya edad y datos se guardan en reserva, fue enviada con su padre y con custodia policial a la capital orureña.
«En una reunión entre el Comando Departamental, la Fiscalía y el padre de la niña, éste requirió que su hija sea trasladada a la ciudad de Oruro. El fiscal Sergio Iporre accedió y por eso esta mañana están siendo trasladados con resguardo», dijo Durán.
La estudiante habría identificado a los comunarios de los ayllus Cala Cala y Saca Saca que el 22 de mayo de 2010 torturaron y quemaron a Rubén Cruz Aruquipa (34), Esteban Alave Arias (34), Miguel Ángel Ramos Pañuni (21) y Nelson Alcócer Casaca (46), agentes de la Dirección de Robo y Prevención de Vehículos (Diprove) de Oruro.
También habría revelado que una Alcaldía facilitó un vehículo para llevar a las cuatro víctimas al lugar donde fueron asesinadas.
El abogado de familiares de los policías, Johnny Castelú, informó que los ayllus decidieron no permitir el ingreso de ningún miembro la Policía ni de la Fiscalía. Si se practican arrestos, ellos raptarán a fiscales y policías para hacer un canje. «Lo más grave es que si se realiza una intervención, los comunarios arrasarán la población de Uncía», señaló.
Al respecto, Durán dijo que «ellos pueden tomar las determinaciones que quieran, nosotros vamos a seguir lo que manda a ley».






