La idea nació por una campaña de socialización para un proyecto de ley contra el cáncer de cuello uterino impulsada por Elizabeth Reyes, diputada por Unidad Nacional, que buscaba otorgar un día de licencia a todas las mujeres a fin de que puedan acudir al servicio médico.
La Resolución Ministerial 268/11 establece en su primer artículo que se debe «conceder un día hábil al año a todas las mujeres funcionarias o trabajadoras, dependientes de empresas o instituciones del sector público o privado, con funciones permanentes o temporales, para someterse a un examen médico de papanicolau y mamografía».
El ministro de Trabajo, Félix Rojas, dijo que la resolución es un homenaje anticipado al Día Internacional del Trabajo. «Con el asueto de un día, esperamos puedan restablecerse e ir nuevamente a cumplir con sus funciones laborales al día siguiente».
Para acceder a la tolerancia, las trabajadoras deberán presentar la constancia emitida por el ente gestor de salud, donde se encuentran aseguradas, para demostrar que se sometieron a los exámenes. El objetivo de la medida es la prevención, detección temprana, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las mujeres afectadas.
Primera causa de decesos
En el mundo, cerca de 288 mil mujeres mueren cada año a causa del cáncer cervical. Un estudio realizado por la ONG Marie Stopes revela que en Bolivia, un total de 661 mujeres mueren al año. Según datos del Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (Inlasa), tres mujeres mueren cada día en el país a causa de esta enfermedad.
Para Marie Stopes, el cáncer uterino en Bolivia es una de las primeras causas de muerte de mujeres. Según la ONG, la enfermedad puede prevenirse por medio de exámenes y tratamientos que tienen resultados.






