Una caldera vieja olvidada sobre el fuego causó la muerte de una familia de tres miembros en El Alto, informó ayer el coronel Adolfo Cárdenas, portavoz de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de esa ciudad.
El levantamiento legal de los cadáveres de José Medrano (31), Delia Castillo (30) y su hija de cinco meses fue efectuado cerca de las 9.00 del pasado viernes por la policía anticrimen en la calle San Antonio de la segunda sección de Alto Lima.
Las investigaciones apuntan a que la familia murió por envenenamiento debido a la inhalación masiva de monóxido de carbono. «En la cocina se halló una caldera vieja, casi carbonizada y en estado de fundición, de la que creemos que se han emanado los gases tóxicos. Parece que la familia dejó en el fuego indefinidamente este (recipiente)», añadió Cárdenas.
«Los cuerpos de los esposos José Medrano y Delia Castillo fueron encontrados muertos junto al de una niña de cinco meses de vida, de la cual no se tiene el nombre», informó el vocero policial.
La dueña del inmueble donde vivía la pareja fue la que encontró los cadáveres y dio aviso a la Policía. «Es difícil darse cuenta cuando se está inhalando monóxido de carbono, porque este gas es inodoro e incoloro», precisó Cárdenas.






