Los extraños robots todoterreno que se han hecho tan populares avanzando por la superficie de Marte en los últimos años, tienen ahora primos en acción también en la Tierra, y algunos ejemplares han sido enviados a la central de Fukushima para medir la radiactividad en su interior y ver el alcance de los destrozos en las instalaciones convertidas en infierno para las personas.
Los mismos prototipos de los vehículos automáticos de la NASA que ahora están en el planeta rojo, el Spirit y el Opportunity, han servido para desarrollar los PackBot enviados a Japón para ayudar en la difícil situación de la planta nuclear, mientras que otros modelos se vienen utilizando en Afganistán en operaciones peligrosas de reconocimiento y desactivación de explosivos.
IRobot ha enviado cuatro de sus aparatos a Fukushima: dos Packbot y dos ejemplares de un prototipo, el Warrior, que aún no comercializa. Este nuevo modelo, de 68 kilos, capaz de desplazarse 13 kilómetros cada hora, ha sido modificado para poder sujetar una manguera y tiene un brazo articulado que puede levantar cargas de unos 100 kilos, con lo que puede ser muy útil ara despejar zonas con escombros, informa Scientific American. Uno de los PackBot lleva un sensor de radiactividad.






