El fiscal Sergio Céspedes informó que detectaron contradicciones en las declaraciones de Sandra Flores sobre el comportamiento y carácter de su esposo, el periodista David Niño de Guzmán, fallecido por una explosión de dinamita.
«En la prensa, la esposa dice que (su cónyuge) era temeroso de esos explosivos, sin embargo, se tiene información de que los explosivos habrían sido entregados (a Niño de Guzmán) en Uncía y que él los trasladó y los tenía en su domicilio.
Además comentó con algunos de sus amigos que tenía esos explosivos. ¿Eso qué significa?, que no es verdad que era temeroso, entonces por qué los portaba», se preguntó.
También dijo que escuchó declaraciones de la esposa en algunos canales de televisión en sentido de que su relación «era color de rosa», no obstante, añadió que se estableció que esa situación «no era tan cierta», según reportó la agencia ABI.
Por otra parte, la directora de la Unesco, Irina Bokova, deploró el deceso del periodista, ex jefe de Informaciones de la Agencia de Noticias Fides, y pidió a las autoridades bolivianas dilucidar lo ocurrido. Consideró que esclarecer «las circunstancias en que se produjo su muerte y castigar a sus responsables servirá para enviar un mensaje: que la libertad de expresión es un derecho inviolable».





