«Aunque la prensa me sacuda», se curó en sano Evo Morales, «yo digo que hago ilegalmente las cosas y que el abogado legalice». Se refería a la necesidad que tiene su gobierno de avanzar en proyectos que los trámites legales retrasan.
«Así se puede avanzar, si no, estamos sometidos a los técnicos, a los abogados y no hay muchos resultados», argumentó el Primer Mandatario ante el auditorio que se reunió en Cochabamba para la entrega que hizo de un mercado al sur de la ciudad.
Al defender la necesidad de que los bolivianos trabajen intensamente, puso como ejemplo lo que hacen él y el Vicepresidente. No hay descansos ni los fines de semana, hizo notar. Y culpó de algunos retrasos en la ejecución de proyectos a las trabas legales.
«Lamentablemente los abogados nos perjudican, que los abogados se adecuen a la decisión política», convocó Morales enfatizando en que se tiene «una deuda con el voto».
Lo de la subordinación de la parte técnica a la voluntad política fue una idea que exteriorizó dos veces en el día. Antes de ir a Cochabamba, Morales «se invitó», según dijo, al programa El pueblo es noticia de radio Patria Nueva. Cuando hablaba del proyecto para que los alumnos cuenten con computadoras y que para ello se monta una planta ensambladora en El Alto, dijo que los técnicos no pueden pedir más plazos largos. Tienen que hacerlo en el plazo que la política requiere, sentenció.






