La primera fase de este plan entró en vigencia la tarde del martes 3 de mayo y consistió en prohibir el estacionamiento de motorizados en el cuadrante formado por las calles Franco Valle, Raúl Salmón y la avenida 6 de Marzo, entre las calles 1 y 11. A ese espacio también se había prohibido el ingreso de vehículos de alto tonelaje.
Pero los controles duraron sólo dos semanas, pues se suspendieron desde el lunes de esta semana.
El responsable de la Dirección de Tráfico y Vialidad, Ricardo Rengel, justificó la suspensión de los controles: «los vecinos reclamaron sobre sus parabrisas, dijeron que se arruinaron los mismos con los sticker: por eso se ha suspendido la medida». Este mecanismo no causa problemas en la ciudad de La Paz donde hay un plan similar.
Además, esgrimió un posible daño a la imagen del Alcalde: «Dijeron que tampoco se les informó sobre esta medida, no queremos darle problemas al Alcalde y que la gente se estrelle contra la Alcaldía».
De modo que el plan quedó suspendido sin fecha. La autoridad vial anunció que el jueves 19 de mayo se reunirá con los propietarios de inmuebles del área intervenida para explicar el proyecto con la finalidad de reponer el plan. Anunció que la vigilancia retornará el lunes 23.
En un recorrido por la avenida 6 de Marzo, desde la calle 12, a la altura de la Alcaldía central de esta ciudad, hasta la calle 1 de la Ceja, La Razón pudo evidenciar que entre las 10.00 y 11.00 de ayer, 108 vehículos entre particulares, públicos y oficiales se encontraban estacionados en el área que estaba restringida. Pero ninguno exhibía el sticker sancionatorio.
Entre los parqueados de manera irregular figuraban: 52 privados, 29 del servicio público, 14 caminones, 6 buses y una motocicleta. Pero además, en ese espacio restringido había seis motorizados de la Policía.
Los vecinos reclamaron porque incluso algunos motorizados se estacionaban sobre las veredas. La Razón vio tres en ese estado: dos entre las calles 11 y 12 y uno entre las calles 9 y 8. Al ver este panorama, La Razón buscó al responsable de Tráfico y Vialidad para conocer la razón de este descuido. La explicación obtenida fue que el plan de control había abortado.
También quedó postergada sin fecha la segunda fase del proyecto «Mi ciudad se ordena, El Alto cambia», que contemplaba la construcción de barandas sobre las aceras de la 6 de Marzo para evitar el parqueo de los minibuses.
Para evitar problemas al Alcalde
El director de tráfico y Vialidad, Ricardo Rengel, explicó las motivaciones de la falta de control: «Sólo queremos evitarle problemas al Alcalde y explicar a la población el proyecto, pero no vamos a dar vuelta atrás y se hará cumplir la norma desde el lunes 23».






