El alcalde de La Paz, Luis Revilla, anunció ayer que agotará todos los esfuerzos para llegar a un acuerdo y así evitar el desalojo forzoso de los vecinos de la zona Cervecería que corren el riesgo de un desmoronamiento de sus viviendas.
«Voy a agotar las posibilidades de hablar con ellos, el problema es que tienen una intransigencia irracional. Ellos están pidiendo que se les pague ahora y eso no se puede hacer, el proceso de expropiación toma meses y lamentablemente las casas se van a desplomar en cualquier momento. Vamos a seguir conversando con los vecinos que quedan que son pocos porque ya hay muchos que han dejado las casas», anunció Revilla.
El viernes de la semana pasada, Revilla amenazó con aplicar la ley si es que los vecinos no aceptaban retirarse sin un previo pago como habían solicitado ellos de manera insistente.






