El hecho se suscitó el jueves 26 de mayo y el fiscal Alejandro Antonio Cairo solicitó la aprehensión del profesor, por lo que el acusado permanece en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) hasta el desarrollo de la audiencia de medidas cautelares.
Según un reporte de la red Erbol, el maestro golpeó a los niños a chicotazos y patadas y les lanzó baldazos de agua fría, «para que aprendan a ser hombres».
El representante del Ministerio Público informó que el médico forense dispuso 10 días de impedimento para cada uno de los estudiantes que recibió la golpiza. «Los niños tienen diez días de impedimento por las lesiones que habría propiciado el profesor de nombre William; estos niños viven en Porco. Esto habría sucedido a razón de que los cinco niños habrían llevado a su hija (la hija del docente) a un lugar alejado de la escuela, donde los niños le bajaron el bucito y le tocaron sus partes íntimas con algunos objetos; por ello el profesor reaccionó y castigó con el cinturón de uno de ellos a todos», declaró el fiscal.
En declaraciones a la red PAT, el docente justificó su reacción y dijo que actuó en defensa de la dignidad e integridad de su niña, debido a que ella, quien sufre retardo mental, fue víctima de vejámenes por los escolares. «Le introdujeron ‘un palito y una piedra’ en sus genitales», dijo el maestro quien acusa a los niños de intento de violación.
Los padres de los estudiantes llegaron hasta el Ministerio Público a denunciar al maestro. «No necesitamos esa clase de profesores, estamos muy molestos, los niños no duermen», dijo un padre a Erbol.
Violencia escolar en Bolivia
5 de cada 10 alumnos sufrieron algún tipo de violencia en las unidades educativas tanto urbanas como rurales de Bolivia, según revela un estudio de la Asociación Voces Unidas. La agresión más común es la de tipo verbal, seguida por la física, según el estudio.





