El Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) difundió ayer un informe titulado «Treinta años de sida: las naciones en un punto clave del camino», que señala que ese mejor acceso es 22 veces superior al que había el 2001.
Mañana se cumplen 30 años desde que se registrara el primer caso de sida (5 de junio de 1981), una enfermedad con la que viven 34 millones de personas en el mundo y que ha causado la muerte de 30 millones, según datos de la organización internacional, que indica que cada día se producen alrededor de 7.000 nuevas infecciones.
El informe indica que el 2010 se alcanzó un récord de 1,4 millones de personas que por primera vez iniciaron el tratamiento antirretrovírico, una cifra muy superior a cualquier año previo. Además, al menos 420.000 niños recibían ese tipo de terapia a fines del pasado año, lo que supone un aumento superior al 50% respecto a los 275.000 que lo hicieron el 2008.
«El acceso al tratamiento transformará la respuesta al sida en la próxima década», señaló el director Ejecutivo del programa sobre VIH/sida, Michel Sidibé, al presentar el documento. Agregó que los tratamientos son «más que nunca un gran motor para el cambio, no sólo impiden que las personas mueran, sino que también evitan nuevas infecciones, en hombres, mujeres y niños».






