Los bandos enfrentados están encabezados por Braulio Rocha, por un lado, y por Henry Illanes, por el otro. Ayer, el primero encabezó una marcha de organizaciones afines que llegó hasta el centro de la ciudad para presionar a la Fiscalía y al Ministerio de Trabajo; al primero para apresar a Illanes y al segundo para obtener el reconocimiento oficial.
Rocha anunció, además, que presentó una querella en contra de Illanes por intento de asesinato, tenencia de explosivos y robo agravado.
«Henry Illanes, Darío Ibáñez, Santiago Ticona y Beymar Espinoza son los que encabezan este movimiento y han causado destrozos, amenazado a nuestros compañeros e incluso con la tenencia de explosivos han demostrado que han querido hacer daño letal a los mismos, por eso hemos presentado una querella».
Rocha acusó al Movimiento Sin Miedo (MSM) de promover la disputa al interior de este sector.
Henry Illanes tampoco se ahorró acusaciones ni calificativos. Desmintió que él haya portado explosivos, en cambió acusó al bando de Rocha de poseerlos en las oficinas ocupadas por ese dirigente, antes del enfrentamiento entre ambos bandos que derivó en la fuga de los acólitos de Braulio Rocha, sucedido el 26 de abril.
Explicó que la violencia desatada en contra de Rocha es consecuencia del prorroguismo de este dirigente, que ejerce el cargo por más de 10 años. Renglón seguido pasó a la ofensiva. «A la hermana Julieta Loayza, del sector de Río Seco, la han amedrentado, la secuestraron el domingo cuando estaba cerca de su casa y luego la golpearon, y eso es un acto cobarde que también vamos a denunciar».
También anunció que convocó a una reunión de emergencia de las organizaciones afines para tomar determinaciones y adelantó el inicio de un posible proceso judicial en contra de Rocha, a quien acusaría por los puntos señalados arriba y por difamación.
El 26 de abril, el enfrentamiento alcanzó el punto más virulento. El grupo de Illanes prácticamente asaltó las oficinas de la federación, donde se habían parapetado los simpatizantes de Rocha. El saldo, producto del enfrentamiento entre ambos bandos, fue cuatro contusos, destrozos en las puertas y rejas, roturas de muebles y ventanas, y profusión de gases lacrimógenos. La batalla culminó con la intervención de la Policía que se apoderó del edificio, hasta la semana pasada.
Dirigentes revelan extorsión
Dirigentes que participaron de la marcha convocada por el sector de Braulio Rocha denunciaron que fueron obligados a integrar la protesta, pues si no lo hacían debían pagar una multa de 30 a 50 bolivianos. Dijeron que tampoco les permiten pagar patentes.Marcha. Una multitud de gremiales recorre la avenida Naciones Unidas hasta oficinas de la Fiscalía y del Ministerio de Trabajo.






