El Gobierno y los indígenas Weenhayek y Tapietes suscribieron un acuerdo de siete puntos que, entre otros, establece que se sugerirá al Ejecutivo declarar en emergencia al río Pilcomayo, debido a la escasez de sábalo, cuya pesca garantiza el autoabastecimiento de los indígenas e ingresos económicos producto de su comercialización.
El documento dice que el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y Emergencias (Conarade) está en proceso de elaboración de una resolución que recomienda la elaboración de un decreto supremo de declaratoria de emergencia (del río Pilcomayo, que luego se elevará al Consejo Nacional de Políticas Económicas y Sociales-Conapes) para su consideración.
«Hemos firmado un convenio, ahora estamos esperando que se apruebe el decreto supremo hasta este miércoles», informó ayer el representante de la organización de Capitanías Weenhayek y Tapiete (Orcaweta), José Lopez.
El documento establece, además, que la Cancillería debe hacer seguimiento a las gestiones que se realizan para contratar maquinaria que acelere el dragado del río en el sector de Formosa (Argentina), donde hay gran acumulación de sedimento, lo que impide el paso de los peces a Bolivia.
Entre abril y septiembre de cada año, miles de familias se asientan en las riberas del Pilcomayo para pescar, actividad que prácticamente ha desaparecido. La pesca bajó en más del 90%; si hasta el 2010, una familia obtenía 1.000 unidades día, hoy sólo atrapa 80.






