El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, estableció ayer un plazo de 10 años para erradicar la epidemia del sida en el mundo y pidió audacia para cumplir este objetivo, en la jornada inicial de la Cumbre de Naciones Unidas dedicada a esta enfermedad.
«Hoy nos reunimos para poner fin al sida. Es nuestro objetivo: el fin del sida en 10 años, cero nuevas infecciones, cero traumatismos y cero muertes ligadas al sida», dijo Ban Ki-moon ante los jefes de Estado y ministros. «Pero si queremos relegar el sida a los libros de historia, tenemos que ser osados», advirtió el Secretario General en la sede de la ONU.
Celebrada en ocasión del 30 aniversario del descubrimiento del sida, el objetivo de la cumbre es redefinir los compromisos de la comunidad internacional contra la epidemia, que afecta a 34 millones de personas en el mundo, según cálculos de Naciones Unidas. A pesar de los progresos registrados en los países más pobres, todavía se contagian 7.000 personas al día y por ello varios líderes africanos pidieron ayer más recursos para combatir este flagelo.
En su discurso ante la Asamblea General, Ban Ki-moon afirmó que uno de los primeros objetivos es permitir el acceso al tratamiento con retrovirales a todos los enfermos e insistió en la necesidad de aplicar las nuevas tecnologías a las campañas de comunicación para llegar al mundo entero.
El presidente de la Asamblea General, Joseph Deiss, subrayó que el número de enfermos tratados se había multiplicado por 10 en los últimos cinco años, aunque aún hay «10 millones de personas que no tienen acceso» a los medicamentos necesarios.
Según cifras de la ONU, la epidemia de sida se ha estabilizado relativamente en América Latina, «con pocos cambios en los últimos años» y una leve baja en la estimación del número de personas infectadas el 2009 (92.000) en comparación con 2001 (99.000).
En cambio, los decesos vinculados con la enfermedad aumentaron a 58.000 personas en el 2009 contra 53.000 el 2001.






