Las trabajadoras sexuales de la ciudad de El Alto amenazaron con no acudir a controles de salud, no exigir preservativos a los clientes y hasta coserse los labios si el municipio no destituye al intendente Richard Oblitas, acusado por este sector de agresiones físicas en los operativos que éste realiza en los locales.
La presidenta de la Asociación de Trabajadoras Nocturnas de Bolivia, Lily Cortez, manifestó que hoy, unas 800 personas adoptarían la medida.
Aseveró, asimismo, que la Asociación de Personas que Viven con VIH/Sida también se sumarían a esta determinación, como apoyo.
Por día, una trabajadora sexual recibe a 4 clientes como mínimo, lo que hace una suma de 3.200 clientes por jornada entre las 800 indicadas.






