Así dialogó este medio con Apuri:
— LR. ¿Usted es don Apuri, el de los remedios para la leishma?
— DA. Sí señor ¿quién es usted?
— LR. Acabo de llegar de Chulumani, allí lo conocen muy bien. Vengo porque quiero que me venda su medicina.
— DA. Bueno ahorita no tengo, pero mañana le alisto dos litros.
— LR. ¿Cuánto me costará?, ¿el resultado es garantizado?
— DA. Serán unos 150 bolivianos y claro que es garantizado, porque mucha gente viene hacia mí. Esos remedios del hospital no son buenos. Yo he salvado a varios.
— LR. Pero me han dicho que su medicina emborracha.
— DA. Sí, así siempre es eso.
— LR. Si usted me garantiza que su medicina sana, le compro.
— DA. Aquí todos me conocen y todos saben de mis remedios.






