«Celos tenía, esa rabia tenía. Ella no quería hablarme, nos hemos peleado, me ha rascado y yo le he agarrado de su mantilla, la he jaloneado, se ha caído y ahí se ha quedado», confesó Germán D. A. (46), arrestado por la fuerza anticrimen de Quillacollo el domingo y presentado ayer como el autor confeso de la muerte de su esposa.
Nieves Flores Choque (45), falleció estrangulada en su domicilio luego de una pelea conyugal el 16 de junio pasado en Marquina, zona de Bella Vista, Quillacollo. El autor confeso del crimen, que contrabandeaba con autos indocumentados, contó que llegó a su casa de madrugada, trasnochado. «Estuve medio atontado. Esa noche nos habíamos servido con mis amigos en el viaje», dijo.
«Ella ha comenzado, me ha rasguñado, cuchillo ha alzado y después cuando ha levantado el cuchillo un lak’aso (bofetada) le he dado. No se ha aguantado, palo se ha alzado y me ha sonado, entonces mi corazón ha palpitado, yo le he agarrado y la he jaloneado, se ha caído y ahí se ha quedado», añadió al señalar que no tenía la intención de matar a su cónyuge.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Quillacollo, acudió a las 15.00 del domingo, tras la denuncia de los familiares de la mujer. Sus hijos encontraron a Nieves Flores Delgado atada al catre, usaron su manta, «la autopsia de ley da asfixia por estrangulamiento», informó el coronel Marco Miranda, director de la unidad policial.
Miranda explicó que Delgado dejó el domicilio y se fue hacia Oruro, trató de llegar a Chile , pero fue aprehendido por personal de la FELCC. Delgado fue remitido al Ministerio Publico. Sus hijos, cinco menores, le gritaron «asesino». La mujer trabajaba en un hospital de Quillacollo, tenía cinco hijos que quedaron en la orfandad. Según los menores, ella mantenía la casa.






