Recolectaron el carburante en baldes, botellas y latas, y pusieron en riesgo su vida
Una mala maniobra del operador de una amoladora mecánica provocó la ruptura de un ducto de diésel en la zona alteña de Ventilla. El hecho motivó que un grupo de vecinos del lugar se dispute el carburante que era recogido en baldes, botellas y latas, ante la impotencia de los policías, que no pudieron impedir que éstos prácticamente se bañen en el combustible, arriesgando así sus vidas.
Según la información proporcionada por la red ATB, el hecho ocurrió aproximadamente a las 15.00 de ayer, cuando el operador de la amoladora realizaba la apertura de una zanja y no se percató que por el lugar pasaba un ducto de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) que transportaba diésel desde la planta de Ventilla a otra ubicada en Senkata.
Después del incidente, el conductor del vehículo se dio a la fuga y abandonó la maquinaria, dejando un boquete por el que se filtró gran cantidad del combustible. «El diésel estaba saliendo como agua, la maquinaria estaba parada. He venido y había estado rebalsando el diésel», relató uno de los vecinos, que con un balde en mano recogía el carburante que emanaba del subsuelo, ante las cámaras.
Luego se armó un zafarrancho, porque en medio de empujones y gritos, otros pobladores de la zona hicieron a un lado a los dos policías que resguardaban el sitio, en su intento por recoger el combustible que destilaba por el ducto.
«No aparece el operador de la amoladora, estamos buscándolo para que dé su versión», fue lo único que atinó a decir uno de los agentes del orden que intentaba contener a la turba de vecinos.
Los funcionarios de la empresa estatal que llegaron al lugar del incidente no dieron ninguna explicación sobre la reparación de los daños provocados al ducto.






