La polémica sobre si Anonymous tiene o no una jerarquía, generada tras la detención en España de tres de sus miembros a finales de mayo, ha provocado airados enfrentamientos en internet.
Los simpatizantes del movimiento entienden que se trata de una protesta legítima y de un movimiento espontáneo mientras que los defensores de la operación policial contra la organización sostienen que son delincuentes que atacan ilegítimamente páginas web.
Al tratarse de una acción coordinada la responsabilidad penal de cada uno no está clara. El sumario del caso recoge la declaración ante la Policía de uno de los detenidos, J. M. Z. F., parado y de origen barcelonés, apodado Mugen, en la que explica desde adentro cómo funciona la organización.
«Un usuario tiene una idea y la desarrolla en un blog de notas público denominado piratenpad», explica. «Si la idea gusta se plantea a todo el canal, y quien quiera colaborar, colabora de distintas maneras».
Sobre todo, haciendo publicidad de la operación o participando en ataques DDoS (ataques de denegación de servicio consistentes en saturar una página web determinada hasta dejarla inaccesible).
El arrestado comenzó a participar en los chats de Anonymous en octubre del 2010. «Como un usuario más, participando en ataques DDoS de manera individual, conectando el programa LOIC (el que se descargan en sus ordenadores los que quieren participar en una determinada acción) a los servidores de ataque».






