La red de proxenetas desbaratada por la Policía «alquilaba» por 2.000 bolivianos a las colegialas rescatadas, quienes habían sido captadas en la localidad de Colpa Bélgica y el municipio de Portachuelo, al norte de la ciudad de Santa Cruz.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Ramiro Vega, explicó que la red estaba integrada por cuatro personas, que se dedicaban a prostituir a menores de 12 a 14 años y que «por cada una de ellas cobraban 2.000 bolivianos».
Según Vega, en ausencia de los padres de las menores (por lo general durante las tardes, en momentos en que se encontraban en el trabajo), los tratantes les ofrecían incursionar en el modelaje. Tras convencerlas, y «una vez que las tenían en su poder, las trasladaban a la ciudad y las entregaban a (diversos) clientes que los esperaban en moteles y viviendas particulares». Acto seguido, las jóvenes eran devueltas a sus lugares de origen, bajo amenaza y con advertencia de contar a sus familiares lo que había sucedido.
Las personas capturadas por la Policía, el Ministerio Público y la Defensoría del Menor son Elva Orías Mendoza, Wilson Vaca Ichu y Pedro Pinto Costas, además de una cuarta derivada a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), en vista de que fue encontrado en posición de sustancias controladas.
Vega declaró que las víctimas de la red desbaratada son alrededor de 20 menores de edad.






