La prostitución, entendida como actividad sexual a cambio de bienes o dinero, es tan antigua como la humanidad. Registros como el de la Sumeria, hace dos mil años, dan cuenta, según evidencias arqueológicas, de que estaba ligada a ritualidades religiosas vinculadas a la fertilidad, y que en el Código de Hammurabi, uno de los marcos normativos más antiguos, se protegían los derechos de propiedad de las trabajadoras sexuales.
Posteriormente, la historia evidencia que a lo largo de diversas civilizaciones, las prácticas sexuales a cambio de bienes o dinero estuvieron presentes, no exentas de violencia o esclavitud. Pero durante el siglo XX, con la difusión y aplicación de marcos normativos universales como los Derechos Humanos, en distintas sociedades la prostitución cuenta con marcos estatales de protección a las personas que la ejercen, con penalizaciones contra la explotación, esclavitud y trata y tráfico. Desde el lunes, La Razón introduce en la sección Intimidades del Loro de Oro el principio de respeto, eliminando imágenes explícitas y textos que incitan a la violencia o cosifican a la mujer.
La prostitución se entiende como el consentimiento a las relaciones sexuales a cambio de dinero, pero el meretricio no habría existido en tiempos incas, porque esta civilización no conocía el dinero. No obstante algunos cronistas de la época citan al trabajo sexual y a las «mujeres públicas», cuya labor se desarrollaba a cambio de bienes.
Pampayrunas. El Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616) en su libro Comentarios Reales, del año 1609, se refiere a unas mujeres a las que llamaban pampayrunas o «mujeres públicas», cuyo rol estaba ligado al servicio sexual que ejercían para sobrevivir.
Según el portal www.camdipsalta.gov.ar/de la Unidad de Antropología de Salta, Argentina, estas damas vivían aisladas y no podía ingresar a los pueblos. Pampayrunas significa tanto la morada como oficio: pampa, es plaza o campo llano, y runa, persona, ya sea hombre o mujer. «Plaza, como lugar público, estaría significando que (la mujer) está dispuesta a recibir a cuantos quieren ir a ella.
El historiador peruano Waldemar Espinoza refiere que las mujeres no ejercían el oficio «por su propia voluntad», sino que los gobernantes del Tahuantinsuyo mantenían una actitud esclavista sobre ellas, «para que los solteros no trastornaran el orden social estuprando a muchachas o deseando a esposas ajenas». En ese contexto, el inca Pachacutec habría reglamentado la prostitución.
El investigador boliviano Carmelo Corzón Medina, que cita a cronistas y documentos del Archivo de Indias de Sevilla, España, da cuenta de que el servicio sexual habría sido social y obligatorio. Un grupo de mujeres acompañaba siempre a los guerreros incas durante sus conquistas y estaba disponible para ellos. Algo similar pasó años más tarde con las rabonas en la Guerra del Pacífico. «Era un servicio sexual obligatorio y los niños que nacían de esas relaciones eran cuidados por la familia del Inca. El Estado se hacía cargo de ellos hasta sus 14 años», se lee en el texto.
Según la versión del investigador, en determinado momento, una cantidad considerable de mujeres indias seguía a los españoles y los acosaba. «Deseaban tener hijos con los que habían vencido a sus hombres y así crear el súper mestizaje», escribe
Conquista. La otra perspectiva de la historia de la prostitución la da el antropólogo paceño Milton Eyzaguirre, quien niega que ésta haya existido durante el incario. «No había prostitución porque no había dinero. El intercambio de servicios no existía en el contexto andino eso llega con los españoles», sostiene Eyzaguirre.
El antropólogo explica que, efectivamente, existían incas Cápac que podían casarse hasta con 50 mujeres y que los mitimayos lo hacían con dos o tres. «Esto era según la capacidad económica que tenían, pero no había prostitución», afirma.
Ordenanzas del Inca Pachacutec
-1º Los prostíbulos deben estar fuera de las llactas (urbes incas).
-2º Se ganarán la vida únicamente mujeres prisioneras, capturadas en las guerras.
-3º Percibirán un pago dado por cada cliente que las solicite.
-4º Si quedan embarazadas y dan a luz, se les quitará al niño para alojarlo en casas especiales a cargo de mujeres.






