La administradora del Cementerio General, María Bustillos, informó a La Razón ayer que desde marzo hasta la fecha se evitó el robo de unas 250 lápidas y rejas de ese camposanto, así como la sustracción de floreros y flores.
«Hemos incrementado el control de los guardias en las puertas, los que han decomisado lápidas a las personas que pretendían salir del Cementerio sin autorización».
Las 250 lápidas, hechas en mármol y cobre, y que también incluyen rejas, se encuentran en un depósito al que los dolientes pueden acceder para en reconocimiento respectivo con la presentación de documentos.
En el sitio también se encuentran floreros y otro tipo de adornos que suelen tener los nichos, pero no se tiene una cuantificación de los mismos.
«La autorización para sacar lápidas no tiene costo. Lo que se pide es una fotocopia del carnet de identidad del dueño y una fotocopia del comprobante de pago del Cementerio, donde se encuentran los datos del usuario y del nicho. Incluso se hizo un operativo en el que se descubrió que se escondieron lápidas en nichos vacíos».
Sobre el robo de adornos, Bustillos recordó el caso de una mujer que pretendía llevarse una mochila llena de éstos objetos, mismo que fue decomisado. «A ella se la detuvo y se la condujo a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para sentar precedente».






