La jueza 2º de Instrucción en lo Penal de El Alto, Jenny Prado, fue enviada ayer con detención preventiva al Centro de Orientación Femenina de Miraflores por orden del juez 8º del Distrito Judicial, Orlando Rojas.
La operadora de justicia es procesada por el Ministerio de Gobierno por la liberación de seis peligrosos delincuentes atrapados por la Policía, quienes formaban parte de una banda compuesta por 21 personas, entre bolivianos, peruanos y colombianos, que cometía atracos armados en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Sucre.
«(Ella fue enviada) por la presunta comisión de los delitos de prevaricato, incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución», indicó Fernando Rivera, director jurídico de esa cartera de Estado. La detención preventiva también fue solicitada por la defensa de la imputada, quien argumentó que no quiere que se sospeche siquiera que obstaculizó las averiguaciones.
«Yo quiero que se investigue en forma clara y transparente, en ningún momento voy a obstaculizar la verdad», dijo al término de la audiencia, que comenzó a las 9.40 y concluyó a las 12.10.
«Vamos a imprimir celeridad en la investigación, de manera que la doctora pueda demostrar que esta detención es ilegal, y que a pesar de que están en su contra, les guste o no, aún ella ocupa el cargo de jueza», dijo su abogada Martha Requena.
En la audiencia se hicieron presentes Marcelo C. y Mercedes I. que denunciaron a Prado por haber liberado a Santiago A., exdirector de un colegio de El Alto, quien los habría estafado.
Marcelo C. contó que hace dos años, Santiago A. vendió y dio en anticrético departamentos de su vivienda a otras personas falsificando papeles. «Justo llegó el caso a la jueza, sacamos mandamiento de detención hace un año, pero ella lo liberó. El estafador está prófugo», manifestó.






